Palco lleno, palco vacío. Por Lope Morales

Salvo excepciones puntuales, monarquía y tauromaquia fueron siempre de la mano, toda vez que entre las funciones de un rey siempre estuvo la de compartir y defender con el pueblo sus querencias y aficiones. Las del pueblo, no las suyas, porque puede que no siempre coincidan. Y a la vista de la soledad del Palco…